El jingle, un imprescindible de la publicidad.

¿Podrías enumerar una serie de marcas canturreando la melodía de su anuncio?

A veces me despierto por la mañana con una canción sonando en bucle dentro de mi cabeza. No puedo dejar de escucharla y en los momentos más inesperados me descubro tarareándola de manera inconsciente. No es Georgie Dann con sus arrolladoras e infalibles canciones del verano, tampoco mi tema favorito de Masiel. Entonces…¿Qué es? Es la canción de ese anuncio: un jingle.

La música es como un troyano en nuestro cerebro: no hay forma de evadirte de ella. Se aloja y reaparece como si estuviera grabada en nuestra lista de reproducción del MP3. Las imágenes podemos olvidarlas con más facilidad porque estamos tan expuestos a ellas que tenemos nuestros propios mecanismos de defensa. Pero lo que sucede con un jingle es que no sólo nos ayuda a recordar la marca, sino que también nos ayuda a disfrutarla: nos gustan.

Nos ocurre a todos, nadie es inmune a una melodía pegadiza y los publicistas lo saben bien. Los números lo demuestran, amigos.  Existen varios estudios que determinan que las marcas asociadas a una canción son más recordadas. Un jingle publicitario es una canción de corta duración que se caracteriza por su fácil recuerdo, pero no es sólo eso; si se hace bien pasará a la historia del imaginario popular de varias generaciones.

Esta técnica se conoce como audio branding y consiste en hacer que el consumidor recuerde una marca a través de una melodía. A veces, el propio jingle incluye el eslogan o el nombre de la marca, haciendo que el consumidor recuerde exactamente el mensaje que desea transmitir.

Las marcas no son más que emociones asociadas a productos. Un anuncio, por muy potente que sea visualmente, no está completo si simplemente presenta imágenes, necesitamos de la música para dotarlas de significado. Haced la prueba si queréis, poned un anuncio, el de la lotería de navidad con su enorme carga emocional, y pulsad el botón de «mute» ¿Ya no se te ponen los pelos de punta? Vaya, qué raro.

Pero hoy en día la publicidad va un paso más allá, ya no basta con el recuerdo, queremos compromiso. Ahí entra otro nuevo concepto el de engagement marketing. Es el conjunto de tácticas encaminadas a crear nexos sólidos con los consumidores. Se dice que el consumidor está comprometido con la marca si su decisión de compra la mueven motivos que van más allá de la razón; existe un sentimiento de pertenencia.

¿Y cómo se consigue ese engagement a través de un jingle? Lo siento, pero eso no os lo puedo contar hoy. Necesito guardar algunos secretos para próximos post. Pero os lanzo una pregunta para la reflexión: ¿Acaso hay algo que la música no pueda conseguir?